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    4/25/2008

    Mitades y Enteros

     

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    ¿Soy esto o lo otro?

     

    Eso nuevo que hoy siento con olores de antaño.

     

    O eso otro de siempre que me nutre y me consuela.

     

    Soy partes de mí que arman otras partes.

     

    Donde nazco al compás del segundo que atravieso.

     

    Y miro mi ayer más próximo en lo extraño y parecido.

     

    ¿Soy dos mitades?

     

    ¿O sólo un entero híbrido que es revolución constante?

     

    Tal vez no logre responderme.

     

    Tal vez no quiera hacerlo.

     

    Sólo ando juntando mis mitades o mis enteros.

     

    Y me saboreo en los retazos que aún tengo.

     

    En la infinidad de cielo que me queda por ver.

     

    En lo inabarcable de mi adentro que hoy despierta.

     

    Soy muchos rincones y más puertas.

     

    Soy en la pregunta eterna y en las gotitas de respuestas.

     

    En la incertidumbre que es camino.

     

    Y en el paso recto que sigue yendo.

     

    Bañada de presentes y despojada de futuros.

     

    Ahí es donde empuño mi brazo y mi bandera.

     

     

    En saberme libre de todo aquello que me encierra.

     

    Mara. (Abril de 2008)

    4/4/2008

    ?¿¿?¿?¿?

    Sin Rumbo ando...collage73-1

    ...pero yendo...

    4/1/2008

    Y la Plaza se Vistió de Pueblo

    Y la Plaza se vistió de Pueblo collage70collage71

     

     

    Dijimos ¡Presente! Quisimos hacerlo. Quisimos estar. Bajo una bandera, bajo cientas de ellas. Una misma Consigna: La defensa del Gobierno Nacional y Popular, le pese a quien le pese.

    Sabiendo que aún queda mucho camino por andar, muchas cosas por hacer, pero poniendo el cuerpo no desde la resta, sino desde la concepción genuina que es el Pueblo quien defiende sus instituciones, es el Pueblo quien abraza, hoy, más que nunca, su Democracia. Desde la suma de fuerzas con ganas de seguir pateando este mismo sendero. No desde posturas mecánicas y oficialistas.

    Y la Plaza se vistió de Pueblo. Y no fuimos llevados, como seguramente dirán desde los medios de comunicación, o desde la versión de la historia que se cuenta en los cortes de ruta. Fuimos. Estuvimos. Estaremos. Por convencimiento propio. Porque es el Pueblo, en colectivo, el que en la tarde del martes 1º de abril llegó desde diferentes rincones de la República.

    Y las voces contagiaban cantos, que traían a la memoria viejas consignas, las mismas banderas, y nuevos cantos que no hacían más que demostrar que unidos podemos, que juntos llegamos, aunque cueste, aunque tardemos, que no dejaremos que nos manchen con viejas y vacías chicanas.

    Porque sabemos quiénes son los de la otra vereda, porque los padecimos, porque los padecemos, porque no compramos las medias verdades que salen vendiendo en los medios, porque la historia es un documento, nuestro documento, donde se deja bien en claro quiénes estuvieron del lado del Pueblo siempre, y quiénes no.

    Porque estos violentos, que hoy vestimos la Plaza, pudimos manifestarnos sin un solo disturbio.

    Ver los rostros de cada uno de los que allí estuvieron era un indicador maravilloso de lo que el Pueblo unido es capaz de demostrar. Que no somos títeres, que no somos manejados por aparatos, que no dejamos que nos muevan como fichas. Y sobre todo que no dejamos que aquéllos que anhelan esos fantasmas del pasado logren que el Pueblo pierda su significado originario. Porque siempre ha demostrado que está junto al que más necesita, al que menos tiene, al que aún no tiene nada, porque es el Pueblo el único que sabe qué es y quién es Pueblo.

    Una Plaza que respiró distinto, abrió sus brazos y abrazó tan fuerte, cobijó los sueños y pintó banderas de distintos colores, nombres todos que eran poesía a la vista de quien quiera así verlas. Allí dejaron sus pies marcados los barrios, los obreros, los estudiantes, las amas de casa, los intelectuales, los maestros, grandes, chicos, negros, blancos. Una masa heterogénea en los orígenes, pero firme e igual en el pensar y sentir.

    Esa tarde, en la que la Plaza se vistió de Pueblo, no fue echar más leña al fuego, como se dijo desde diferentes sectores, se trató de un pronunciamiento popular, masivo, y legítimo. Tarde que quedará como un gran capítulo de nuestra historia próxima.

    Fue una demostración de compromiso, participación, acción, frente a las operaciones que durante casi un mes nos vienen vendiendo, frente a los que ponen motes de violentos y no violentos, frente a los que no quieren que el Pueblo todo se manifieste.

    Pero lo hizo, y lo seguirá haciendo todas las veces que sea necesario.

    Porque no es mezclar todo decir que el sector de enfrente, y permítanme así llamarlos, y digan si quieren que es entrar en análisis binarios, pero eso somos como sociedad, y no está mal: para que yo sienta como siento, y me ubique de este lado de la vereda, es porque tiene que haber otro lado de la vereda; y decido, y el Pueblo decide estar de éste y no del otro. Porque el ser humano es binario, el ser humano se maneja por polos, amor/odio, acción/omisión, participación/apatía, compromiso/indiferencia. Y es el Pueblo el que ama al Pueblo, a esos que menos tienen, a esos “negritos de miradas bajas y pieles curtidas por la miseria”, y actúa en su defensa, y participa y se compromete, ocupando un espacio que le pertenece. La Plaza es nuestra, aunque suene pedante, es una verdad, no a medias, sino completa. Si no recorran la historia argentina y vean quién pintó antes de Pueblo la Plaza.

    Y seguiremos pintando la Plaza de Pueblo, paso a paso caminado, puño a puño levantado, canto a canto enarbolado, bandera a bandera flameada. Seguiremos pintando la Plaza de Pueblo, todas las veces que quieran que dejemos de ser lo que somos, todas las veces que intenten nos perdamos, sabremos encontrarnos en cada esquina de cada barrio para seguir escribiendo la historia de puño y letra, seguiremos estando, por nosotros, por los que ya no están pero siguen marcando la marcha desde cada latido, esos que nos enseñaron que la única lucha que se pierde es aquélla que se abandona.

    ¡Seguiremos pintando la Plaza de Pueblo y el corazón de Victoria!

     

    MARA