Mara's profilePonele un NombrePhotosBlogGuestbookMore ![]() | Help |
|
4/25/2007 A mis Amigos del Alma
Nos veo chiquitos jugando, como excusa perfecta, para estar y tenernos. Nos veo disfrutando de momentos que no pasaron inadvertidos, porque nos marcaron a fuego, porque hoy, de adultos ya, por más que muchas veces no querramos asumirlo, pasamos por esos instantes y volvemos a vivirlos en cada relato. Y así sonreímos, con las mismas cosas contadas, sentimos, con el mismo recuerdo recordado una y mil veces. Nos veo recorriendo lugares y armando aventuras. Muchos, siendo sólo uno, cuando algún externo intentaba interferir en nuestra normalidad, formando un paredón de defensa frente a cualquiera. Bicicletas que creían podían amenazar hasta el más peligroso de los enemigos, ramitas que marcaban territorio y valentía. Nos veo en las carreritas cortas que no sabían de distancias, porque evidentemente, esos pasos pequeñitos pudieron atravesar los años y las cosas y mantenernos juntos hasta hoy, hasta siempre. Y llegamos con pedazos de vida iguales y distintos, pero pateando a la par, prestando siempre esa otra pierna tan necesaria, ese brazo, ese oído, ese hombro, ese corazón atento al corazón del otro. Llegamos hasta acá, teniéndonos, como esa joya valiosa e incalculable; llegamos juntos desde un inicio que no elegimos porque nos pusieron a vivir uno con el otro sin que pudiésemos decir sí o no, y así crecimos, y elegimos seguir teniéndonos, elegimos continuar la vida nuestra en ese nosotros que tanto amamos. Nos veo en las risas interminables, en las lágrimas que nos abrieron heridas profundas, en los logros individuales, en los colectivos, en los caminos con muchos senderos pero con una misma dirección. Nos veo amigos, hermanos de la vida, así nos hicieron, así nos quisimos seguir haciendo. Sintiendo cada uno que el otro es un refugio, en el necesitar de esa voz que habla cuando queremos oírla, en ese abrazo que llega justo a tiempo, en ese silencio que acaricia cuando necesitamos sólo eso. Nos veo cuando me detengo a verme, cuando paso de prisa por mi vida y ahí están conmigo, porque mi vida es con ustedes, ustedes son ella, con las cosas malas y las cosas buenas, con los aprendizajes, los golpes, los errores, los enojos pocos, los amores muchos. Nos veo, amigos, a cada segundo de ayer traído a este tiempo, y a cada segundo de mañana que nos encontrará como hoy, juntos, haciéndonos uno sólo en este patear la vida codo a codo. Nos veo teniéndonos a lo largo de todo este tiempo, en la certeza de saber que no podríamos seguir igual si no nos tuviésemos, porque el cuento lo empezaron a escribir nuestros viejos, pero somos nosotros los que decidimos agregarle más y más capítulos, a una historia que nos tuvo ayer, nos tiene hoy y nos tendrá mañana, ya con las cabezas blancas y el andar más lento. Una historia que armamos de las partes nuestras, de nosotros AMIGOS, ese NOSOTROS indispensable para seguir camino.
Marita-
4/21/2007 Una porción de tiempo
Se dejó querer una porción de carne. Un fragmento de ganas. Una sílaba de labios. Un costado de pasiones. Una parte de mentiras sanas.
Se dejó vestir y desvestir. Inundó el deseo. Fabricó gemidos. Perpetuó placeres. Corrompió caminos.
Se dejó vencer en ese goce. Sin tapujos. Sin coronas. Sin lamentos. Sin espinas.
Se dejó hacer en la interrogación, En el acierto. Se dejó saber a medias. Se mostró completa.
Se intuyó débil. Se armó con fuerzas. Se arrancó la máscara. Se tapó los ojos. Se escondió del quiero. Se lanzó en el puedo.
Se rió con ansias. Se calmó las ganas. Se sació la espera. Se entregó en la entrega.
Se dejó querer una porción de carne. Se dejó tener una porción de tiempo.
Mara- -----------------------------------------------------------------------
Si me ves existo. Sólo en la mirada que me das, lejana y tibia te regalo algo mío, te convido un trozo de caricia que te alcance, mis manos que de a ratos pueden tocarte y un rincón de mi cuerpo donde naufragarnos. Te ofrezco alguna que otra sonrisa, de esas que aparecen de repente, y te obligan a ser espejo en mí, de esas que te llevan a verte regalándome algo tuyo, y me das lo que quiero y no te pido. Si me tocas soy en ese tacto, mi contorno se forma al paso de tus manos, y existo sólo por la cercanía de ese instante, y desaparezco cuando lo cerca ya es lejos, cuando la vista te devuelve otra cosa que mi cara, cuando el espacio vacío se llena de mi ausencia. Si me sentís soy en eso que te mueve, por un segundo apenas me vuelvo vientre, me tiño de “ahoras”, de “inmediatos”, me convierto en abrazos que abrazan en besos que besan, en silencios y palabras de esas que me adornan. Si te regalo pequeños quiero que percibas inmensos, que puedas ver ahí donde no muestro, que mis ojos te lleven mucho más allá de todas mis miradas, y mis ganas logren contagiarte entero, que sea mi respiración la que te ofrezca el aire y mi calma te devuelva la tormenta. Si así estoy, en ese verme, ese tocarme, ese sentirme, eso soy en ese estar, sólo en la porción tiempo… en que te tengo.
Mara- --------------------------------------
Sigo y me quedo quieta observando así mi marcha.
Miro de lejos una imagen propia que muchas veces percibo como ajena.
Como si no fuese yo eso que miro, y mis ojos contemplasen eso que anhelo de mí y que sólo tengo de a ratos muy cortos.
Después vuelvo a mí y no veo lo que antes sí veía; es que lo efímero produce eso, ese aquel vestido de bastante con la piel desnuda y viva.
Y así sangro sin esconderme, y lloro sin dar vuelta mi cabeza, y miro sin sonrisas buenas.
Y grito sin que importe el ruido, y pego sin mermar el golpe, y juego sin que importe el reto.
Y así me pierdo nuevamente, en eso que encontré para perderme, en todos mis pecados preferidos, en todos los olores a nostalgia, en todos los amores permitidos.
Y así me ausento y aparezco tempestiva en tu memoria que es la mía, con trocitos de momentos que se quedan quietos, como yo conmigo.
4/15/2007 Evasión
Este mes de abril se me presenta con letras varias y con ganas de hacerlas salir. El amado momento de la inspiración tal vez, o tan sólo el tiempo que no siempre me hago para hacer unas de las cosas que mejor me hace...Decir y contar, palabras que se disparan de mí, que a veces te apuntan a vos, y otras tantas a nadie, a tantos nadies que quizá busque en este laberinto que me cautiva y me libera.
---------------------------------
Se sentó tranquila en la montaña de recuerdos, y recordó que el olvido es tan caprichoso como el recuerdo borrado para siempre. Encendió un cigarrillo intentando tapar el hueco de vacío que esa tarde tenía, llovía lejos, dolía cerca. Tomó una porción de historia vieja y saboreó el instante en que fue perfecta, masticó ese beso nuevamente, saliva exquisita que sabía a piel en sus labios. Se vio en la distancia buscada, en el pasado querido, en ese ayer necesitado, se tapó los ojos y vistió su cuerpo con presentes irremediables. Se sentó tranquila a mirar cómo pasaba por ella misma en una tarde que llovía, en una tarde que dolía. ------------------------------------------------------
Voy a dar vuelta el reloj para que el tiempo no me mire ni me encauce. Quiero calles que terminen lejos de donde puedo pararme y detenerme. Necesito un poco de vacío diferente al vacío que hoy me embriaga. Presiento un viaje largo con mochilas viejas y pesadas. Presumo que andaré de espaldas a las señales del sendero que me vayan señalando. Iré en la distracción y en el atisbo erróneo de las respuestas con ambiciones de correctas. Voy a poner a girar la brújula para que así se pierda en la orientación que pretenda. Agarraré mis pasos y los llevaré a lugares sin espacios definidos, de esos que marean por la falta de paredes y de espejos. Miraré la inmensidad y la cortaré en pedazos desparejos, tomaré uno a uno y construiré otro todo a mi manera. Incitaré a las llagas para que sangren hasta que dejen de ser herida. Y así buscaré otros oscuros que conviertan mi sed en vasos vacíos, veré mis labios secarse por la falta, por la ausencia. Y así viraré mi norte, y secaré mi llanto en algún otro lamento que me pierda en el olvido de esta tristeza cierta. Voy a dar vuelta el reloj, para que el tiempo no me mire, para que las horas no me alcancen.
Mara...
4/11/2007 Por Momentos
Aprisiona la libertad que tengo. Por momentos deseo la reja de unos labios, la cárcel de ese cuerpo que respiro en el ahogo.
Aprisiona el tiempo sin tiempos soñados para siempre. Por momentos mi deseo me conduce a tener lo que no tengo y anhelarte en ese nombre que una vez tuve.
Aprisiona la inmensidad de mis horas mías. Por momentos quisiera que la suma sea de tus partes y que ese todo sea nuestro y no la consecuencia de mi paso esquivo.
Aprisiona mi voluntad de seguir eligiendo. Por momentos me entrego a tu elección sin que me importe la mía, y dejarme querer sin saber muy bien si quiero.
Aprisiona la prisión que fabriqué. Por momentos mi deseo me lleva a la fuga pensada, salir y ver, sentir tal vez que mis rejas sí lastiman.
Aprisiona el destino que elegí entre todos los destinos en los que me fui sin mirarte de cerca y contemplarte en lo oscuro de eso claro que sentía, y que vos me devolvías. Por momentos quisiera retomar ese destino que trunqué por no querer que fueses mi destino.
Aprisiona. Por momentos.
Mara, abril de 2007 ---------------------------------------------
Se rompieron los acuerdos que sabían acordarnos.
Se quebraron las caricias en las manos sin caricias.
Se extinguieron los besos en los labios sin besos.
Se murieron las ganas en los cuerpos sin ganas.
Se curtieron las pieles en lo áspero de las pieles.
Se fue lo que hubo, se fue lo que había,
nos quedamos como náufragos en ese poquito que quedaba,
remando entre nosotros sin poder, sin querer salvarnos.
Se apagó lo que un día sí encendimos,
se ocultó la mirada sublime detrás del olvido.
Y así anduvimos por un tiempo sin saber por dónde andábamos,
desconociendo el sabor y el perfume,
rescribiéndonos sin pluma ni papel en blanco.
Se tapó de lodo la cama donde una vez amamos,
el refugio que creamos para irnos en nosotros,
la complicidad se cubrió de enojos
y el compartirnos se colmó de otros.
Así fuimos dejando de ser lo que éramos,
cada vez más lejos en lo cerca de la supervivencia.
Y nos fuimos convirtiendo en retazos de nosotros,
en despojos de un amor inmenso que se hizo así pequeño.
Mara, abril de 2007
|
|
|